Devocionales

Para entender lo entiendo

Yo tengo mi espacio libre y existe la gravedad, el sentido de lo inesperado se desvía con cada mirada que se pierde en la incertidumbre… Si tan solo supieran su nombre… El espacio sigue siendo el mismo desde el principio. El fue que separó las aguas y creo dos cielos. Me dió una dimensión de tiempo, pero su tiempo no se mide igual que el mío. Sus pensamientos dieron a luz los míos, pero no son iguales, sus manos crearon mis pies y mis caminos, pero sus caminos no son iguales a los míos. Y aún así camina conmigo día a día.

No tengo tiempo para justificar su presencia, no tengo tiempo para explicarte porque creo el sol para darle luz al dia, no tengo tiempo para explicarte dónde duermen sus sueños, dónde guarda su gracia, ni como se aplica su misericordia, no puedo darte una justificación, cuando pierdo el sentido en su presencia…no, no puedo explicarte dónde dejo su sonrisa, ni porque me regaló la mía. Cómo tampoco puedo explicarte porque me regaló la poesía, lo único que se es que vive conmigo y solo me di cuenta que la tenía.

Quizás descubras que guarde dos espacios en medio de este atardecer, uno para el crepúsculo y otro para grabar su color escarlata, quizás me preguntes por el tamaño de mis letras, lo único que se, es que ellas dibujan lo que habla mi corazón…lo que el sembró en mi. Eso que me despierta cada mañana y me hace sonreír, eso que provoca que le dé gracias a El, eso que completa la energía que voy a necesitar para atravesar mi día. Porque de mañana me dijo que no me preocupe, que este también tiene sus propios remanentes de pruebas y preocupaciones. Y para este también me prepará. Lo único que te puedo decir es que…me salvó, me limpio y me cuida. Que me ha dado estás letras para dar testimonio de su poder actuando en mi vida. ¿Que como se llama? Jesús…Jesús es nombre. Si tan solo le conocieras podrías entender lo que entiendo.

Devocionales

Aún en medio de tus malas circunstancias

Busca más allá de tu circunstancia.
Fil. 12-30. 

Buscar una explicación por cada circunstancia que vives, en innumerables ocasiones se convierte en pesadumbre y en motivo suficiente para que no duermas en paz. En ocasiones ese estado de incertidumbre afecta tu estado emocional y no logras avanzar en tus proyectos y lo que habías planificado.

Filipenses 1:28-30 revelen la importancia de estos momentos. Y al mismo tiempo encierran en ellos una gran bendición.  Philippians 1:27–30  “No tengáis miedo de vuestros enemigos; sed siempre valientes, y esto les demostrará que ellos van a perder y que vosotros vais a ganar, porque es Dios quien os da la victoria. Pues a vosotros se os ha concedido el privilegio de servir a Cristo, no sólo creyendo en Él, sino también padeciendo por Él. Podéis ahora tomar parte conmigo en la batalla. Es la misma batalla que me visteis pelear en el pasado y, según oís, la que estoy peleando todavía». (Nueva biblia Española) creo que esta versión destaca el significado de estos versículos de una forma clara y sencilla.

El versículo 27 termina diciendo: “… combatiendo juntamente por la fe del Evangelio”; y el versículo 30 comienza así: “sosteniendo el mismo combate …”. Con esto, queda ya anticipada la correcta interpretación de dos detalles.  Pablo habla de perdición y salvación en vv28. Las palabras griegas usadas aquí son (apoleais) y (soterias) que significan perdición y salvación.  Pero que cuando se crea el contexto bíblico se transforman (perdida y ganancia).

¿Que desea Pablo que entiendas de esta lectura?

Que no solo te enfoques en un aspecto de tu circunstancia, de dónde se deriva o sale el dolor y el sufrimiento, porque de verlo así no podrás entender qué para el aquel que vive en Cristo todo le es ganancia. Aún cuando estés en medio del dolor, Aún cuando no sepas el resultado inmediato de tu padecimiento.  Vivir en Cristo es también es padecer por el.  Watchman Nee dice en su libro “el carácter del obrero de Dios” la siguiente frase: “A Dios no le interesa que sus hijos sufran, lo que si le interesa es que tengan un corazón dispuesto a padecer en su nombre” porque en esto también es  bendición.  Quizás te tilden de insesato o desobediente, pero al final Dios sabes que la gloria es para Dios.